El desconocido
Para ser un desconocido no es necesario estar alejado territorialmente, sólo estarlo de los circulos económicos y de información. Las ideas egocéntricas y generalizadoras, en contraposición con aquellas disgregadoras y puntuales, nos hacen olvidarnos de las infinitas realidades vivas y nuevas.
Las miserias y problemas de personas corrientes no interesan, sólo cuando luchan por la subsistencia física, mano a mano con la naturaleza y contra su infortunado destino. Se estrellan contra estructuras e intereses económicos, con la sombra del paro, planeando como buitres sobre sus cabezas, en busca de su carroña. Sólo por no poder llenar los enormes agujeros creados por las nuevas necesidades y deseos de esta sociedad consumista y publicitaria.
Desviamos la atención hacia lugares y problemas lejanos que nos dejan la sensación de comodidad relativa al ser comparadas con nuestras vidas. Y sin embargo también vemos sus vidas como más reales e incluso deseables por su sencillez y plenitud en sus miserables vidas.
Son restos de un romanticismo por el pasado que nunca existió, salvo en algunas mentes ociosas, ajenas a los sinsabores y alegrías de toda vida. Desde un punto de vista más realista las personas siempre se encuentran con obstáculos o problemas ajenos a ellos y de ellos muchos sin solución. Por lo tanto no se trata de problemas sino de situaciones que individualmente aceptamos o rechazamos. Llevándonos en este segundo caso a transtornos emocionales y psiquicos. Apareciendo nuevos males periódicos e incluso sometidos a los avatares de las modas.
En el fondo del valle donde crece la fina hierba en hermosos prados, a la vera de riachuelos limpios y cantarines, allí pacen las sagradas bestias. Donde los hombres no aparecen sino en contadas ocasiones a fin de realizar las tareas propias de la cria de estos dioses. Con la esperanza y la fe en los genes bien seleccionados a través de cruces y encastes, así como de los cuidados especificos realizados con tal o cual camada. Vidas entrelazadas de hombres y animales que adquieren su sentido en el interior de la fiesta.
En cambio las personas vivimos descuidadas a las posibles manipulaciones que nos conduzcan hacia algún lugar y función concretas dentro del entramado de desconocidos eternos. Ante la situación pésima de un determinado momento histórico, nunca como ahora la aceptación y convivencia con esa funesta realidad es tan imposible. Se traslada el problema general y las responsabilidades de los administradores y políticos a pequeños e individuales problemas irresolubles. Llenando de autoculpa y fustigamientos íntimos destructivos. Como personales bombas atómicas que destruyen o arrasan las estructuras de la conciencia, y nos desplaza hacia el abismo de una macabra realidad interior que traspasa la barrera de la locura.
Mal que un dia puede revertir hacia el exterior y llegar a la destrucción real de personas inocentes. E incluso llevarnos a una guerra civil individual y perpetua. Cuando los responsables no toman cartas en la situación, ni toman medidas transitorias; como en otros tiempos fue la caridad. Y delegan en organizaciones civiles creadas para tal efecto, en su mayoria propias de una élite. Que perpetuan el orden establecido y pierden el carácter transitorio.
Ante la imposiblidad fianciera y humana de tales organizaciones de dar respuesta a los problemas actuales, hacen caer todo el peso de la inmensa masa rocosa que suponen todos estos dramas sobre las conciencias individuales que no apoyan suficientemente a tales organizaciones. Liberando a los poderes que habitan por encima de los individuos, equivocando el camino a seguir al conjunto de la humanidad.
Cada cual debe de tirar de su propio carro y los estados y organismo internacionales con el grueso del peso. Sin tener en cuenta los esfuerzos individuales y el de sus organizaciones, que deben ser complementos, pero no la base, esta corresponde al grande y fuerte.