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La habitacion sin paredes

25-02-2005 10:45:26

El sexo


Menos tu vientre
todo es confuso.
Menos tu vientre
todo es futuro
fugaz, pasado
baldío, turbio.
Menos tu vientre
todo es oculto
menos tu vientre
todo inseguro,
todo postrero,
polvo sin mundo.
Menos tu vientre
todo es oscuro
menos tu vientre
claro y profundo.


Nos toca un aspecto esencial en la vida: el sexo y en especial el femenino. De donde salimos y en el cual nos formamos, al que siempre pensamos en volver, nuestro paraiso perdido. Sin otra falta que el haber dado unas ligeras patadas en su interior.

Donde debemos volver para engendrar en vientres ajenos nuevos cuerpos. Donde los más afortunados engendran aún a su pesar la vida en su interior.

Esta si que es la Verdad, entera sin apenas mentiras. Allí toma forma la vida y esta adquiere sentido. Los miedos son más reales y nos acercamos a la felicidad en el pleno goce.

Por muchas trabas que intentemos poner en este aspecto, los problemas sociales, las distintas formas se olvidan. Sólo existe ese momento de gloria, los relojes se paran, los segundos son eternos, las personas nos volvemos dioses y animales universales.

La religión se alejó del aspecto fundamental de la vida y su esencia más íntima. Se olvidó de la Verdad por buscar ideas absurdas alejándonos de ella adentrándonos en caminos fatigosos e inútiles. Antiguos cultos fueron detestados con la introducción de otros dioses axesuales y por tanto célibes. Claro que para El sólo quedaría una masturbación celestial, que igual es la famosa via láctea, y se debe su formación a un dios solitario y calenturiento.

Lo ideal sería una diosa madre con un inmenso vientre, con un vagina infinita donde al final de nuestros días somos alojados todos los seres como infinitos espermatozoides en busca del utero divino donde engendrar numerosas nuevas formas de vida. Con un postrero goce infinito. Mientras la diosa sufre un orgasmo eterno y un parto continuo por siempre. Destructora y generadora de vida, tras la fecundación de los óvulos divinos. Y su marido expulsado y torpemente venerado se reconforta solo y sufre por su inmensa cornamenta, puesta por sus propios hijos.


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Comentarios

  1. Curiosa reflexión. Mucho perdió el mundo al olvidar a los dioses clásicos como Zeus; el rey del Olimpo, fornicador de renombre, secuestrador y violador.

    Lo malo es que no era un ejemplo social a imitar.

    Antonio García. — 25-02-2005 11:02:04

  2. El sexo es el principio y el fin de la vida.

    JUAN — 05-09-2008 20:50:01


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